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Regalos para clientes de restaurantes: más allá del menú QR

hace 2 días
1 min de lectura

El código QR ya forma parte de la experiencia de muchos restaurantes. Abre el menú, permite pedir, pagar o reservar. El problema aparece después: cuando el cliente se marcha, ese acceso suele quedarse en la mesa.


Holdercard permite que el enlace salga del restaurante con el cliente y, al mismo tiempo, tenga una función que justifique conservarlo.


El menú QR puede convertirse en una ruta de regreso


El QR puede abrir el menú actual, pedidos online, reservas, delivery, promociones, programa de fidelización o redes sociales. Como el destino es digital, el contenido puede cambiar sin modificar la pieza física.


Eso hace que la tarjeta pueda seguir siendo útil después de la primera visita, especialmente para restaurantes con pedidos recurrentes o clientes locales.


Un pequeño regalo en lugar de otro folleto


El formato plano permite entregarlo con la cuenta, incluirlo en pedidos para llevar o añadirlo a una campaña de apertura. Después, al plegarse, se convierte en soporte para el teléfono.


El uso encaja de forma natural con situaciones cotidianas: ver un vídeo durante la comida, seguir una receta, hacer una llamada o apoyar el móvil en casa.


Fidelización mediante utilidad


Un regalo no garantiza por sí solo que el cliente vuelva. Pero puede facilitar el regreso si combina una razón para conservarlo con un acceso directo a la marca.


Para un restaurante, Holdercard puede unir tres cosas en una sola pieza: recuerdo de marca, utilidad física y un enlace digital hacia la próxima reserva o pedido.

 
 
 

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