
VENTAJAS
SEIS VENTAJAS PARA TU MARCA


PUBLICIDAD
LA GENTE QUIERE CONSERVARLO.
HOLDERCARD LE DA A TU PUBLICIDAD UN LUGAR EN LA VIDA COTIDIANA DE TUS CLIENTES.
Su función inesperada despierta curiosidad, mientras que la sensación de que podría resultar útil hace que valga la pena conservarlo. Cuando esa utilidad se integra en la rutina diaria, tu marca tiene la oportunidad de ser vista mucho más allá del primer obsequio.
ESTAS SEIS VENTAJAS EXPLICAN QUÉ LO HACE POSIBLE.

01 / MENOS RESIDUOS
CUANDO LA PUBLICIDAD SE CONVIERTE EN BASURA.
Un folleto entregado en un supermercado puede desecharse antes de que
el cliente llegue a casa. Si se deja junto a un contenedor, puede acabar entre
los setos, ser arrastrado por el viento o llegar con la lluvia a desagües y cursos de agua.
Que el papel sea reciclable no significa que vaya a llegar a una planta de reciclaje.
Una vez que la publicidad se dispersa al aire libre, se convierte en basura que alguien
debe recolectar, y los materiales utilizados para producir ese folleto han servido para
un solo encuentro breve.

DALE A TUS CLIENTES UNA RAZÓN PARA QUE LO CONSERVEN.

Recibir una Holdercard puede ser como descubrir algo que merece la pena conservar. El cliente le encuentra una utilidad y se imagina teniéndola a mano más tarde, en una cafetería o en casa. Cabe en una cartera junto a las tarjetas bancarias o puede quedarse sobre la mesa de la cocina, donde su utilidad le da una razón para permanecer. Sustituir un folleto por un objeto útil cambia lo que sucede después de la entrega: el cliente incorpora tu publicidad a su vida cotidiana y tiene menos motivos para desecharla de inmediato.
CONSERVADO EN LUGAR DE DESECHAR.

02 / PRODUCTOS QUE SE USAN
UN LOGOTIPO POR SÍ SOLO NO HACE QUE UN REGALO SEA ÚTIL.
Un obsequio promocional puede resultar impresionante al entregarlo, pero nunca llega a formar parte de la vida del destinatario. Si no hay ocasión para usarlo, termina en un cajón con otros recuerdos. La empresa ha pagado por el producto y la impresión, pero su mensaje permanece oculto. El reto consiste en elegir algo que se integre de forma natural en el día a día del cliente.

DEJA QUE TU MARCA APORTE UN POCO DE COMODIDAD A SU DÍA.

Con Holdercard, esa ocasión puede ser tan sencilla como ver un vídeo durante el almuerzo o llamar a la familia estando fuera de casa. El teléfono se coloca en un ángulo cómodo, las manos quedan libres y no es necesario apoyarlo en una taza ni sujetarlo durante la conversación. Un pequeño obsequio de tu empresa se vuelve útil justo cuando más se necesita.
Una vez que alguien ha disfrutado de esa comodidad, hay un motivo para volver a usar Holdercard. Tu regalo personalizado se integra gradualmente en su rutina, y tu logotipo acompaña algo que les facilita un poco el día.
ÚTIL MUCHO DESPUÉS DE HABERLO RECIBIDO.

03 / FORMATO INUSUAL
CUANDO TODO PARECE FAMILIAR,
HAY POCO POR DESCUBRIR.
La gente reconoce los formatos promocionales conocidos antes incluso de leer el mensaje. Otro folleto o un obsequio familiar no ofrece muchos motivos para detenerse a explorar. Incluso una campaña cuidadosamente diseñada puede recibir solo una mirada superficial cuando el destinatario siente que ya lo ha visto todo.

DEJA QUE LA GENTE DESCUBRA LA IDEA
CON SUS PROPIAS MANOS.

Holdercard invita a una experiencia diferente. Al doblarla y descubrir cómo sujeta el teléfono, la curiosidad se transforma en el placer de comprender una idea ingeniosa. Han hecho algo más que mirar tu publicidad: han participado en el descubrimiento.
Tu marca está presente en el objeto que están explorando. El mensaje se convierte en parte de una experiencia que pueden recordar y demostrar, lo que les da una razón natural para decir: «Mira cómo funciona».
LA CURIOSIDAD SE CONVIERTE EN PARTICIPACIÓN.

04 / ENFOQUE COMPARTIDO
PUEDES LLENAR EL ESPACIO CON ANUNCIOS. LA ATENCIÓN SIGUE SIENDO UNA OPCIÓN.
La publicidad puede rodear al cliente sin formar parte de sus intereses. Cuando un vídeo, una conversación o una historia en su teléfono inteligente captan su atención, los carteles y las pantallas promocionales pueden pasar a un segundo plano. El cliente decide a qué dedicarle su tiempo.
La publicidad digital ofrece acceso a esa pantalla, pero las marcas deben pagar por la visibilidad y competir por la oportunidad de ser vistas. Llegar a los intereses del cliente se convierte en un gasto constante.

TU MARCA, EN EL MISMO FOCO QUE SUS INTERESES.

Holdercard integra tu publicidad en el mismo espacio visual que el contenido que elige tu cliente. Él decide qué ver, aprender o explorar, mientras que tu mensaje permanece visible en su teléfono mientras el teléfono está sobre Holdercard. Tu marca acompaña su elección sin interrumpirla.
Una película da paso a una lección, una conversación o algo completamente nuevo. Los intereses y las plataformas cambian, pero tu publicidad permanece presente durante todo el proceso. Pagas por producir y distribuir las tarjetas; su uso posterior crea nuevas oportunidades para que tu marca sea visible sin necesidad de comprar otro espacio publicitario.
SU CONTENIDO. TU MARCA. UN MISMO FOCO.

05 / ALCANCE REPETIDO
EL PRIMER ENCUENTRO ES SOLO EL COMIENZO.
Una campaña ofrece la oportunidad de conectar con tu público objetivo, pero ese primer encuentro no garantiza que se repita. Los visitantes abandonan el evento, los clientes la tienda y otros mensajes captan su atención. La impresión puede perdurar, pero tu publicidad necesita encontrar la manera de reincorporarse a su vida cotidiana.
Llegar a nuevas personas presenta un desafío similar. Quien reciba tu mensaje puede tener amigos, colegas o familiares que también podrían estar interesados, pero un solo encuentro les da pocos motivos para mencionar tu marca en esas conversaciones.

HOLDERCARD PUEDE LLEGAR MÁS ALLÁ DE SU PRIMER PROPIETARIO.

Una vez que Holdercard se integra en la rutina de alguien, tu publicidad tiene una forma de regresar. La misma tarjeta aparece durante la pausa del almuerzo, un viaje o una tarde en casa, lo que permite que tu mensaje esté presente en distintos días y entornos. El primer ejemplar entregado puede dar lugar a una serie continua de interacciones con tu marca.
Su utilidad también propicia que cambie de manos. Un compañero la toma prestada para una llamada, la pareja empieza a usarla en la cocina o un amigo se fija en el diseño y pregunta cómo funciona. Tu publicidad acompaña al objeto, llegando a personas que nunca recibieron la tarjeta original. Una sola tarjeta puede generar tanto una exposición repetida para quien la recibió como nuevos contactos.
CADA USO PUEDE CONTRIBUIR A LA HISTORIA DE TU MARCA .

06 / DISEÑADO PARA CUALQUIER ESCALA
UN BUEN REGALO PROMOCIONAL TAMBIÉN TIENE QUE LLEGAR A LA GENTE.
Elegir un obsequio promocional es solo una parte de la campaña. Antes de que llegue al cliente, necesita un lugar de almacenamiento, embalaje para el transporte y un método de entrega. Con artículos voluminosos, un público más amplio implica más cajas, más manipulación y más espacio.
Lo que resulta manejable para un solo evento puede convertirse en una tarea considerable para decenas de tiendas o miles de pedidos de clientes. Las exigencias prácticas de la distribución comienzan a influir en el alcance de la idea.

UN FORMATO COMPACTO, DESDE 100 TARJETAS HASTA MÁS DE 50.000

Holdercard facilita la inclusión de un obsequio promocional útil en tus estrategias habituales de captación de clientes. Una tienda puede entregarlo con la compra, un negocio online puede incluirlo en un pedido y un organizador de eventos puede añadirlo al paquete de bienvenida de los visitantes. Su formato plano, del tamaño de una cartera, ocupa poco espacio antes de su distribución y es fácil de llevar para quien lo recibe.
El mismo formato funciona tanto para una promoción local como para una campaña en una red de tiendas. La impresión personalizada adapta el mensaje a tu público objetivo, mientras que la posibilidad de imprimir desde 100 hasta más de 50 000 tarjetas te permite elegir la escala que mejor se ajuste a tus planes. A medida que la campaña crece, puedes mantener el mismo obsequio y ampliar las formas de llegar a la gente.
FÁCIL PARA ALMACENAR, ENVIAR Y DISTRIBUIR.

